sábado, 26 de enero de 2013

LA BELLEZA DEL SALUDO.

                                 

LA BELLEZA DEL SALUDO.


  


La Belleza del Saludo

Cuenta una historia que un Judío trabajaba en una planta empaquetadora de carne en Noruega.

 Un día terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo;

se cerró la puerta con el seguro y se quedó atrapado dentro del refrigerador.

Golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar, pero nadie lo escuchaba.

La mayoría de los trabajadores se habían ido a sus casas,

 y era casi imposible escucharlo por el grosor que tenía aquella puerta.

 Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte cuando inesperadamente se abrió la puerta.

 El guardia de seguridad entró y lo rescató.

 Después de esto, le preguntaron al guardia a qué se debía que se le ocurriera abrir esa puerta si no era parte de su rutina de trabajo.

Él explicó: -"Llevo trabajando en esta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero él es el único que me saluda por la mañana y se despide de mí por las tardes.

 El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible.
 Hoy me dijo “hola” a la entrada, pero nunca escuché “hasta mañana” .

Yo espero por ese "hola, buenos días", y ese "chao"

 o "hasta mañana" cada día.

 Sabiendo que todavía no se había despedido de mí,

pensé que debía de estar en algún lugar del edificio,

 por lo que lo busqué y lo encontré." 

(Tomado de la red) 

Esta es La belleza del Saludo....


"Una Sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más Luz”.
                                  


EL SALUDO



Una poderosísima arma con la que contamos todos los seres humanos y la cual muy pocos usan de manera correcta:

 EL SALUDO

Por el solo hecho de que somos criaturas sociables,

 nos vemos de maneras constante en la necesidad de saludar

a diferente tipos de personas, y cuando decimos “diferentes tipos” nos referimos a lo que cada persona de manera individual,

puede significar para nosotros, ya que no podemos saludar de la misma manera, a un compañero o compañera de trabajo,

 que a un familiar cercano, así como tampoco,

 (quienes  trabajan, en relaciones públicas y ventas)

 pueden saludar de la misma manera a un posible cliente,

que a un competidor, igualmente, no es recomendable saludar

 del mismo modo a un caballero que a una dama,
Seguramente te estarás preguntando el “porque”

saludar de manera diferente, bueno,

pues sucede que así como la primer impresión que causamos

 a alguien, jamás se olvida, en el saludo podemos imprimir un sello característico, a través del cual, siempre nos recordaran.
Por ello el saludo, y la forma de hacerlo es de vital importancia. Tener un saludo demasiado afectuoso con una persona

 a la que no conocemos puede causar un cierto

"rechazo" o aversión por parte de la persona saludada.

 Es por ello necesario conocer como saludar,

 cuando y de qué manera, para evitar,

 como ocurre con los regalos, que la finalidad del mismo se vuelva en nuestra contra o al menos no surja el efecto que se deseaba.

El saludo tiene que ser una bienvenida, una puerta abierta.
Las formas de saludar son tan diversas como las culturas.

 Hay saludos afectuosos, ceremoniosos e incluso sorprendentes

 (al menos para las culturas occidentales).

 Hay saludos con y sin contacto físico.

Hay saludos de todo tipo.

Pero todos estos saludos tienen su propia interpretación 
y dicen mucho de quien los hace y como los hace.
Los saludos hablan por sí mismos.

 Un apretón de manos de una u otra manera, una mirada,

 un gesto ... nos pueden dar muchas pistas sobre como 
es la otra persona e incluso intuir las intenciones o pretensiones que puede tener.
Los saludos podemos dividirlos, de forma básica en estos tipos:

1.    Los verbales. Aquellos que se suelen hacer con personas
 que conocemos o que nos han sido presentadas anteriormente.

2.     Dar un "buenos días", "buenas tardes", "¿cómo está?"

3.     y expresiones de este tipo, que en la mayoría de los casos 
no conlleva ningún tipo de contacto físico.
2. Los físicos (o de contacto). 
Son los saludos que suelen darse en presentaciones y otros momentos en los que hay un contacto físico como un apretón de manos, un abrazo, un beso, etc.

4.     Generalmente, suelen ser los más ceremoniosos:

5.     recepción por parte de la Familia Real o miembros del Gobierno, etc.

6.    Puede que en algunos casos, como el caso de mandatarios Japoneses y otras culturas orientales, no haya ni tan siquiera contacto físico (solamente una reverencia o leve inclinación).
3. Los mixtos. 
Los saludos físicos que también van acompañados de un saludo verbal de cortesía: "Encantado", "Es un placer", etc. al mismo tiempo que se da la mano,

7.     se da un beso, un abrazo, etc.

Los saludos en sus diversas manifestaciones suelen denotar el grado de cercanía, afectividad o interés que se tiene por la otra persona.

 Así, aunque no de forma generalizada, se puede decir que a mayor afecto en el saludo, mayor muestra de cercanía.
Estrechar la mano, es la forma "más neutra"

 e internacional de saludo, en el que solo la fuerza, posición

de las manos y duración del mismo le pueden dar alguna pista 
sobre el tipo de relación que puede llegar a darse.

 El corto y firme suele ser el más generalizado.

 El flojo y prolongado puede demostrar falta de interés, inseguridad.

El más largo y firme, interés en comenzar una nueva relación,
 en colaborar y emprender nuevos proyectos.
El beso en la mejilla es una de las formas que se extiende con mayor rapidez.

 Se puede ver tanto a la Reina de España como al presidente de los Estados Unidos dar un beso en la mejilla.

Es una de las fórmulas más extendidas a nivel mundial,

 sobre todo entre las mujeres. No obstante aunque las recomendaciones del protocolo son no besar a una persona que nos acaban de presentar, la realidad suele ser muy distinta.
El abrazo, la palmada en el hombro o la espalda, son forma de saludo demasiado efusivas para determinados momentos,

 y solo reservada para personas que ya se conocen con anterioridad.

No obstante se puede ver este tipo de saludos entre mandatarios

de países, entre reyes y en otras personalidades y autoridades. Aunque el protocolo dicte o aconseje una cosa, siempre se pueden ver escenas desde simpáticas hasta increíbles.
La cultura y las tradiciones influyen de manera poderosa en el tipo de saludo en casi todas las partes del mundo.

 Por eso, lo mejor es dejarse llevar por la forma de saludar

del país, siempre que no sea un gesto que nos pueda causar un cierto reparo o aversión.

 Dar tres besos en la boca a otra persona, por ejemplo.

 Ser un buen visitante o un buen anfitrión tiene sus límites.
El saludo, en caso de duda, el más neutro.

 Es decir, estrechar la mano, sin perder el contacto visual con la persona a la que saludamos y esbozando una leve sonrisa o un gesto agradable.
Nunca debe saludar a otras personas, con cualquier tipo de gafas que le oculten los ojos (principalmente gafas de sol),

con la cabeza cubierta (gorra, sombrero, visera, boina, etc.),

 con los guantes puestos, con un cigarrillo en la mano,

  con una copa en la mano o con la boca llena.

 En el caso de la copa y el cigarrillo se deja en un lugar a parte. En el caso de la comida, se debe terminar de masticar y tragar.
La buena educación y el saber estar no solo se demuestran en la mesa sino en otros ámbitos y situaciones.

 El saludo, es una de ellas, y es bastante importante, porque,

 al igual que el vestuario, es la carta de presentación de las personas.
Primero hablaremos de algo que llamo “la actitud del saludo”
Esto consiste en la manera correcta de saludar a alguien, sea por primera o por enésima vez:
Estamos obligados, a prestarle toda nuestra atención,

a la persona a quien le extendemos la mano, sea esta de nuestro agrado o no, ya que resulta imperdonable, que extendamos nuestra mano y después dirijamos nuestra mirada a otro lado,

esta es una total falta de educación, por lo tanto, debemos extender nuestra mano, y mirar fijamente a los ojos a la persona a quien estamos saludando, esta comunicación visual, debe durar el mismo tiempo que dura nuestra “charla salutativa”

(hola que tal, buenos días, como estas, etc.)
Segundo, “la fuerza del saludo”
 El apretón de manos debe ser con energía,

 (lo cual es diferente que apretar fuertemente, lo cual es inaceptable, 
cuando se saluda a una dama, o a un caballero de edad avanzada)
 ya que si el apretón de manos es excesivamente fuerte, se toma como una falta de educación, o incluso como una agresión, y si es excesivamente flojo, el saludo puede ser tomado como un saludo impregnado de hipocresía,
Tercero, “posición de la mano”
Debemos siempre recordar, que cuando extendemos la mano con la palma hacia arriba, estamos indicando a la persona a quien se saluda (generalmente este modo se usa para las damas, mas no en el plano laboral) que aceptamos incondicionalmente,

 estar subordinado a ella, ya que quien extiende su mano,

 con la palma hacia abajo, está demostrando superioridad,

 y de esa forma (palma hacia abajo) es la manera correcta de saludar
 a cualquier persona a quien queramos decirle:

soy superior a ti”
Extender la mano, con el dedo pulgar hacia el cielo, significa, igualdad de condiciones, y este saludo es útil para compañeros de trabajo, amigos, familiares, clientes, etc.
Debemos recordar que así como en el viejo oeste americano,

 quien desenfundaba primero era quien disparaba, de ese mismo modo, quien extiende la mano primero, es quien da la pauta, para manejar el saludo a su entera conveniencia.

 
Gracias Liliana Kaminsky por compartir.
Un abrazo.


                                                               

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